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Sr. Francisco Javier Vargas

“Necesitamos una mirada integrada del mercado óptico chileno”

Sr Francisco Javier Vargas:

Necesitamos una Mirada Integrada del Mercado Óptico Chileno

“El explosivo crecimiento de las ópticas en Santiago Centro puso bajo la lupa la fiscalización, la informalidad y las condiciones en que opera parte del mercado óptico.”

Francisco Javier Vargas, Presidente Ejecutivo de la Cámara de la Industria Óptica de Chile, advierte que el problema excede ampliamente el número de locales: involucra aspectos sanitarios, tributarios, laborales, medioambientales, calidad de atención y vulneración de los derechos del consumidor. Frente a ese escenario, plantea la necesidad de una fiscalización coordinada y reivindica el rol que puede jugar la industria formal no solo para elevar sus estándares, sino también para enfrentar desafíos mayores de salud pública, como las listas de espera de salud visual.

Un reciente reportaje de El Mercurio puso cifras a un fenómeno que desde hace tiempo llama la atención dentro del sector óptico: en la Región Metropolitana existen 899 ópticas, un 50% más que en 2021, mientras que en Santiago Centro el crecimiento habría alcanzado un 81% en cinco años. La mayor concentración se encuentra en calle Mac-Iver. Pero detrás de las cifras se abre una discusión bastante más amplia. ¿Estamos simplemente frente al crecimiento de una actividad comercial o existen condiciones que justifican una mayor atención de las autoridades?.

Para Francisco Javier Vargas, presidente ejecutivo de la Cámara de la Industria Óptica de Chile, la respuesta requiere observar simultáneamente aspectos sanitarios, tributarios, municipales, laborales, aduaneros y comerciales entre otros.

Un Crecimiento Que Genera Interrogantes

Ver+: El reportaje de El Mercurio muestra un crecimiento muy fuerte en el número de ópticas, particularmente en Santiago Centro. ¿Qué lectura hacen ustedes de este fenómeno?

FJV: Esto es bastante lógico: si aumentan en ese porcentaje y, al mismo tiempo, muchas están vacías durante todo el día, es que no hay ahí un crecimiento real del mercado. Y hay una contradicción adicional: este crecimiento explosivo en el número de ópticas se produce mientras siguen aumentando los pacientes con necesidades refractivas que permanecen en listas de espera de atención oftalmológica en el sistema de salud. Es decir, crece fuertemente la oferta de locales, pero esa expansión no parece estar resolviendo una necesidad sanitaria que sigue pendiente. Esto está a la vista y paciencia de quien quiera verlo. Las ofertas también resultan curiosas y no se condicen con lo que técnicamente uno debiera esperar de un par de anteojos bien confeccionados. Me refiero al concepto de óptica más básico. Lo más probable es que el paciente no los tolere, que no estén bien medidas las distancias pupilares, que estén mal calculadas las alturas; en resumen, anteojos mal procesados y sin respaldo técnico.

Ver+: ¿El problema entonces no es solamente la cantidad de ópticas, sino las condiciones bajo las cuales algunas están operando?

FJV: Exactamente. Este tipo de situaciones termina abriendo una discusión mucho más grande porque hace menos confiable al negocio y termina estigmatizándolo. Y no todos los ópticos ni todas las ópticas están vinculados con malas prácticas o, derechamente, con sospechas de lavado de dinero o negocios de fachada. Hay una empresa que recientemente hizo un estudio de carácter inmobiliario donde llama la atención el explosivo crecimiento en la cantidad de locales arrendados a ópticas. Entonces, si yo voy a hacerme un par de anteojos a una óptica, que es una actividad regulada y que tiene un componente sanitario, lo mínimo es que como paciente o usuario tenga también a la vista los permisos que autorizan su funcionamiento como tal. No estamos hablando de una barbería. Estamos hablando de salud visual.

Fiscalización: “Hoy el Desafio es Coordinar a los Diferentes Organismos Responsables”

Ver+: ¿Qué está haciendo la Cámara frente a esta situación?

FJV: Como presidente ejecutivo de la Cámara de la Industria Óptica he estado abocado a reunirme con parlamentarios, autoridades del Servicio de Impuestos Internos, el Ministerio de Salud, el SERNAC, las municipalidades, la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados (Comisión Investigadora de Listas de Espera) y la Comisión de Salud del Senado entre otros organismos. Relevante en la materia ha sido también Ilícito (OCIS) de la Cámara Nacional de Comercio. La proliferación de ópticas sin control es una preocupación que hoy comparten distintas autoridades, pero existe un problema: cada institución trabaja por su lado, sin coordinación. Como Cámara estamos trabajando precisamente en generar una mirada integrada, que permita aunar los esfuerzos de fiscalización de las diferentes instituciones, porque esto no se puede mirar aisladamente. Aquí falta un cruce de los datos que ya están disponibles. Hoy tenemos además herramientas de inteligencia artificial que permiten hacer ese análisis, como lo demostró la Contraloría General de la República en el caso de las licencias médicas falsas. Los datos están, solo falta trabajarlos.

Ver+: ¿Qué organismos debieran participar de esa mirada integrada?

FJV: Son varios. Está la Autoridad Sanitaria, el Servicio de Impuestos Internos, las Municipalidades, pero también Aduanas y la Dirección del Trabajo entre otros. La fiscalización aduanera, por ejemplo, es muy importante por el contrabando y falsificación de armazones y lentes oftálmicas de dudosa calidad que no cumplen con estándares técnicos mínimos. Con respecto a la Inspección del Trabajo, tampoco sabemos en qué medida se están fiscalizando las condiciones laborales existentes en estos locales. Debemos tener presente que nuestra industria da trabajo directo a 10.000 personas, de las cuales casi el 70% son mujeres, ahí radica el mayor nivel de desempleo a nivel nacional. Urge por lo tanto cuidar a nuestros trabajadoras y trabajadores. Son fenómenos que hay que observar conjuntamente.

Captación en la Calle y un Fenómeno Que se Extiende

Ver+: Uno de los problemas que ustedes han denunciado es la captación de clientes en la vía pública. ¿Qué dimensión ha alcanzado?

FJV: La captación es ilegal y hoy campea en el centro de Santiago. Ya no es solamente la calle Mac-Iver; se ha transformado en un fenómeno extendido incluso a ciudades de todo Chile. Así se lo hicimos ver al alcalde de Santiago, Mario Desbordes, la evidencia estaba a la vista desde la ventana de su oficina, frente a la Municipalidad de Santiago.Hoy vemos captadores que se han instalado impunemente en la vía pública, incluso con sillas y quitasoles. Es un fenómeno que tiene similitudes con lo ocurrido con los llamados “toldos azules” en el barrio Meiggs. ¿Nos hemos transformado en un Meiggs especializado? Estamos hablando de organizaciones con una enorme capacidad de operación y un inmenso poder corruptor.

Una Regulación Que Debe Ser Revisada

Ver+: ¿Existen además condiciones regulatorias que estén facilitando la entrada de operadores que no necesariamente cumplen los estándares de un establecimiento de óptica?

FJV: Sí. Hay un tema sumamente importante relacionado con los requisitos para abrir ópticas y con un problema de interpretación legal respecto de las denominadas “salas de venta”. Me refiero a la interpretación de la Circular A15 N.º 46, de 18 de noviembre de 2015, del Ministerio de Salud. Esta permite recibir recetas y entregar lentes con fuerza dióptrica sin tener que cumplir todos los requisitos técnicos exigidos a un establecimiento de óptica completo (materia en vías de solución). Si a eso le sumamos una capacidad limitada de fiscalización sanitaria, tenemos un problema. Eso termina afectando reputacionalmente a la gran mayoría de ópticas que hacen las cosas bien y que cumplen con un estándar adecuado de servicio.

El Costo de la Informalidad

Ver+: Cuando hablamos de informalidad en el mercado óptico, normalmente pensamos en el punto de venta. ¿Hasta dónde llegan realmente sus efectos?

FJV: Las implicancias abarcan toda la cadena: proveedores, calidad de los lentes, armazones, laboratorios y uso malicioso de marcas comerciales. Por ejemplo, nadie sabe cómo se están eliminando los residuos industriales generados por la talla de lentes en laboratorios informales. Estamos hablando potencialmente de toneladas de microplásticos que pueden ser vertidos a las redes de alcantarillado sin ningún tipo de tratamiento. En los laboratorios formales esos residuos son filtrados y depositados en estanques para su adecuado tratamiento. Es un proceso regulado, certificado y fiscalizable. La informalidad, por lo tanto, no solamente afecta al consumidor. Tiene consecuencias sanitarias, medioambientales, laborales y comerciales.

Ver+: ¿También afecta directamente a proveedores y trabajadores?

FJV: Por supuesto. Hoy vemos situaciones donde algunas de estas ópticas funcionan mediante sociedades en cascada: abren nuevas sociedades, cierran las anteriores, cambian los RUT y van dejando víctimas en el camino. Quedan arriendos pendientes, sueldos impagos y proveedores afectados. Trabajan con uno, no le pagan; después se cambian a otro, tampoco le pagan, y así van exprimiendo el mercado. Por eso es tan importante que todos los actores del mercado óptico refuercen sus políticas de cumplimiento legal y ético, no solamente las grandes empresas. Eso también contribuye a tener un mercado más sano y responsable, lo que permite trazar una frontera muy clara respecto de aquellas ópticas informales que pueden ser utilizadas como fachada para actividades ilícitas o lavado de activos.

De la Fiscalización a la Salud Pública

Ver+: La Cámara, sin embargo, no limita su actuación únicamente a denunciar irregularidades. ¿Qué rol aspiran a cumplir dentro del sistema de salud visual?

FJV: El propósito de la Cámara es velar por las mejores prácticas de nuestro sector y nuestro poder de representación frente a las decisiones que afectan el quehacer óptico en Chile depende de que participe el mayor número posible de actores de la industria. Creemos que nuestra industria puede hacer una contribución muy concreta al país impactando considerablemente la calidad de vida de la población. Hoy existe una muy preocupante demanda de atención oftalmológica en Chile. El déficit de consultas oftalmológicas ocupa el primer lugar dentro de las listas de espera en atenciones de salud, estamos hablando de aproximadamente 367 mil pacientes esperando una consulta. Frente a este escenario, como Cámara le hemos ofrecido a la autoridad sanitaria el apoyo de nuestro sector.

Ver+: ¿Cómo podría materializarse esa colaboración?

FJV: Tenemos los profesionales, particularmente Tecnólogos Médicos con mención en Oftalmología y Optometría, que pueden recibir una parte importante de esos pacientes, y tenemos la cobertura además de la infraestructura para impactar muy positivamente en la reducción de las listas de espera oftalmológicas. De acuerdo con nuestro catastro, contando solamente a los asociados de la Cámara contamos actualmente con aproximadamente 297 centros habilitados y técnicamente equipados, distribuidos a nivel nacional, que podrían aportar significativamente a reducir las listas de espera en vicios de refracción. Estamos hablando de ópticas que brindan atención en salud visual y, lo que es muy importante, de profesionales validados por la autoridad sanitaria. Hoy cualquier persona puede ingresar al Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud en la web de la Superintendencia de Salud y comprobar si un profesional está legalmente habilitado para ejercer en Chile. Ese registro incluye expresamente a los Tecnólogos Médicos con Mención en Oftalmología y Optometría.

El Impacto Social de da Salud Visual

Ver+: ¿Por qué considera que la industria óptica podría tener un impacto particularmente importante fuera de las grandes ciudades?

FJV: Porque las listas de espera se concentran especialmente en las regiones de Chile donde, por falta de especialistas, acceder a una consulta puede ser muy difícil. Eso impacta en cuestiones extremadamente importantes y cotidianas. Pensemos, por ejemplo, en una persona que vive en un lugar aislado y que necesita una evaluación visual para obtener o renovar su licencia de conducir y poder trasladar de manera segura a su familia. Cuando uno aterriza el problema a situaciones como esta se da cuenta de que el impacto social de facilitar el acceso a la salud visual es gigantesco.

Profesionalizar y Certificar al Sector

Ver+: ¿Cuál es el siguiente desafío para la Cámara?

FJV: Un desafío muy importante es avanzar hacia la certificación de las ópticas y de los profesionales del sector. Hemos empujado la profesionalización del mercado junto al Colegio de Profesionales de Salud Visual y hemos trabajado también en recuperar la carrera de Óptica en Chile que se ha vuelto a impartir con mucho éxito. Lo que nos ha ocupado mucho es trabajar junto a las autoridades competentes para mejorar el marco regulatorio para nuestra actividad. Esto está hoy en manos del Ministerio de Salud (DIPOL) y esperamos que pueda publicarse próximamente.

“Necesitamos Todas las Voces”

Ver+: ¿Qué tipo de Cámara quieren construir hacia adelante?

FJV: Somos una organización gremial sin fines de lucro en la que participan empresas ópticas de distintos tamaños y también proveedores de la industria. Nuestra aspiración es sumar cada vez más empresas del rubro, independiente de su tamaño. Si queremos llevar nuestra actividad hacia estándares equivalentes a los de países desarrollados y avanzar en el mejoramiento y cumplimiento de las normativas vigentes, necesitamos una industria organizada y representativa. Por eso mi invitación es a sumarse a la Cámara y participar activamente en la toma de decisiones sobre los temas que finalmente nos afectan a todos. Hoy convocamos a que las empresas del sector tomen contacto con nosotros para entregarles nuestra visión y encontrar una manera de sumarlos a este proyecto que apunta a mejorar la industria.